La
Barra* Bosconiana Azul y Oro
19 de agosto del
2003
Autor: www.azulyoro.com.sv
El Salvador, C.A.
Los
recuerdos de los bosconianos perduran en el tiempo y el espacio
a través de aquellos momentos innolvidables en el gimnasio
nacional: las hurras, la orquesta y el quintento campeón.
En
cualquier parte en la que tú te encuentres con mucha seguridad,
y en más de algún momento, han venido a tu mente
aquellas tarde
basquetbolísticas
en el Gimnasio Nacional. Eran tardes muy especiales cuando el
entusiasmo nos llevaban a presenciar los juegos de nuestro gran
quintento azul y oro.
La barra se convertía en una expresión de cariño
e identificación con la mística bosconiana y se
traducía en un compañerismo y hermandad total alrededor
de nuestros colores.
Los Jefes de barra, los alumnos, las amigas, hermanas y amigos
del Colegio Don Bosco, se integraban para crear una atmósfera
juvenil de entusiasmos, alegría y emociones muy propios
de una época que nunca olvidaremos.
En las gradas, aún hoy en día, es fácil escucha
el sonar de las trompetas de la orquesta Don Bosco anunciando
la entrada del equipo azul y oro. El tema de Rocky penetraba en
las paredes cuando ingresaban los campeones. La barra aplaudía
al compás del tema. La piel se nos erizaba y escuchábamos
con orgullo el tema de batalla del colegio. La versión
del "Don Bosco Campeón" entonada al compás
de la Marcha de Gerardo Barrios resonaba y empujaba el esfuerzo
y la entrega de nuestros campeones. Finalmente, el "Pío
Pío" vino a decirle al país entero que el Don
Bosco había ocupado un lugar importante en la historia
colegial del país, cuando éste llegó a resonar
en todo el país y convertirse en una hurra muy popular
de El Salvador. No hubiéramos logrado tanta identificación
si no hubiéramos tenido tanta integración de entusiasmo
entre barra, jefes de barra, equipo y orquesta. Todo esto hizo
posible una realidad: ! Don Bosco Campeón de El Salvador!
El tiempo y la historia nos ha demostrado que la barra no fue
un espacio de confusión y divagación juvenil. Nuestra
barra fue ese patio que Don Bosco tanto cultivó para sus
jóvenes alumnos, fue la oportunidad de aprender valores
humanos colectivos y de relaciones humanas. Fue la oportunidad
de externar una inquietud juvenil natural de los alumnos de Don
Bosco, y fue esa escuela para aprender a enfrentar los retos de
la vida y la lucha por nuestras metas individuales.
¡Hoy en día la barra aún persiste, en la distancia
y el tiempo, a través de las mentes de los exalumnos bosconianos!
*Término utilizado en El
Salvador para identificar al grupo de aficionados que asisten
regularmente a un juego de basquetbol o fútbol para apoyar
a su equipo.