Valió
la pena ese sacrificio: Los exalumnos de la época nos cuentan
ese cambio histórico.
21 de julio
del 2003
Autor: Editó www.azulyoro.com.sv y aportes de exalumnos
en el foro
El Salvador, C.A.
Marlon Alberto Casco Ramírez
Fecha: 02-05-03 16:53
Lo
que más recordamos es el traslado de pupitres desde la
Avenida Peralta hasta la Ciudadela recién construida. Nos
dieron una semana para toda la mudanza pero cada grado tenía
que ir un día a trasladar sus pupitres.
Lo primero que dijimos
fue… ¡ que desierto ¡ A eso sumado que nos ponen
Educación Física en Segundo y Tercer Año
a las 12:50 m. en las canchas, que por cierto no estaban engramadas…
Autor/a: JOSE ROBERTO RODAS RECINOS
Fecha: 29-05-03 16:44
Traslado de pupitres
en un bus.
Cuando nos trasladamos
para la ciudadela lo mejor que se nos ocurrió fue meter
todos
los pupitres en el bus de un compañero. Estábamos
en noveno grado y lo pupitres los pusimos de dos en dos en cada
asiento. Lo mejor de todo es que solo unos poquitos se fuero en
el “chuzos” y la mayoría nos fuimos por nuestra
cuenta para la Ciudadela, que por cierto, ni buses pasaban hasta
ahí y teníamos que pedir “ray” o caminar.
”Yo salí
en el 93 y al leer esto de plano que me acordé de muchas
cosas buenas que pasè en el Don Bosco y que nunca se podrán
olvidar. Me siento orgulloso de ser parte de la familia
salesiana…
Autor/a: Ricardo
Aquino
Fecha: 09-07-03 16:22
Yo estuve en el
traslado a la ciudadela ese año y de verdad ¡Què
años señores! Sólo imagínense sin
agua, sin buses, un calorcito mero loco, ladrones, muertos en
los alrededores, asaltos adentro, polvo como en Irak, y cuando
llovía, las piscinas de lodo a la orden … aprendimos
a correr, sino era detrás de un bus cada hora, corríamos
de los ladrones, aprendimos resistencia física, caminábamos
hasta Unicentro cuando era más tarde y no pasaba la bendita
ruta 19 … aprendimos albañilería con los de
la construcción, aprendimos auto control, cuando no sabíamos
como íbamos a hacer para regresarnos a la casa y sin dinero.
Aprendimos investigación arqueológica, cuando salíamos
más adentro del terreno y nos seguía el vigilante.
Aprendimos de todo y algo de las clases que daban los profesores.
Pero en verdad esa época fue en la que logramos
cambiar para que actualmente sea una de las mejores casas salesianas.
Así que para mí valió la pena ese sacrificio.