¡
Que siga la tradición ¡
Autor: Henry Mejía
León, La Prensa Gráfica.
El Salvador, C.A.
A 45 años de haber sido fundada, la Orquesta Juvenil Don
Bosco mantiene vigente el legado de un sacerdote enamorado de
la música, que pudo ver su sueño hecho realidad.
Del año
1958 hasta nuestros días, muchos ex integrantes de la Orquesta
Don Bosco han llenado de orgullo no solamente a ese colegio, sino
al país entero. Después de Semana Santa, la orquesta
hará oficial el lanzamiento de su álbum conmemorativo,
que cuenta con la participación de ex alumnos que integraron
la institución musical años atrás. El hermano
Carlos Cartagena, el actual encargado del grupo de jóvenes
artistas, comenta que el propósito de lanzar un CD es para
celebrar el 45.º aniversario de fundación, que coincide
con el 100.º cumpleaños del colegio salesiano. “
El disco es un regalo que hacemos a nuestra casa, el colegio.
La orquesta siempre ha sido parte esencial del mismo y por eso
lo hemos llamado ‘100 años de alegría’”,
detalla Cartagena. El álbum contiene títulos como
el “Himno salesiano”, “New York, New York”,
“Carnaval de San Miguel”, “Jugo de piña”,
“Mi árbol y yo”, “El nido” (poema
de Alfredo Espino, musicalizado con arreglos de Óscar Alejandro
e interpretado por niños) y “El carbonero”,
entre otros. Cartagena explica que para esta grabación
se contó con la colaboración desinteresada de ex
alumnos y músicos identificados con la causa salesiana,
como los hermanos Héctor y Sidney Alarcón (La Raza
Band), Roberto Alfaro (Amaretto), Alberto Caminos (Fiebre Amarilla)
y Julio Roberto Hernández (Hermanos Flores), por mencionar
algunos. “ Hemos tratado de superar la calidad de los álbumes
anteriores, el reto es hacer realidad en directo este álbum
con los recursos de audio con los que contamos”, sostiene
Cartagena. La distribución del disco (el primer tiraje
es de 3 mil unidades) comenzará en el colegio a través
de los alumnos, luego por medio de los exalumnos, después
en las librerías salesianas y finalmente en las tiendas
de discos del país. “ Nuestro objetivo es ser mensajeros,
embajadores de alegría, hermandad y amistad”, concluye
Cartagena.
Una gran experiencia
• “Para mí fue una experiencia que nunca creí
que podría llegar a realizar”,
comenta el saxofonista de 15 años Luis Alfredo.
• “Fue emocionante poder grabar el disco”,
asegura Danilo Arquímides, también de 15 años.
• “Siento un gran orgullo al formar parte de la orquesta,
porque lo que queremos reflejar es la paz y la armonía
familiar.”
Álvaro Martínez Márquez, 12 años,
cantante.
• “Ser miembro de la orquesta significa representar
al colegio y a El Salvador.”
Juan Carlos Herrarte, 15 años.
Generaciones tras generaciones
Fama reunió a varios ex integrantes de la orquesta, quienes
a pesar de dedicarse a carreras como administradores de empresas,
licenciados en computación, abogados o médicos,
llevan en sus corazones los recuerdos de una de las etapas más
felices de sus existencias.
Carlos Peraza, líder tecladista de Fiebre Amarilla
remembra: “Toqué en los años 70 y 71. Para
mí haber integrado la orquesta fue un sueño hecho
realidad, ya que yo estudiaba en el Liceo, pero por el amor a
la música busqué el colegio Don Bosco para poder
ser parte de su orquesta.”
Julio Pineda, abogado de profesión, de 49 años,
fue parte de la orquesta entre 1964 y 1971.
“ Fue una bendición, tuve una formación integral
y musical en todo lo sentidos”, dice Pineda. Por su parte,
el analista-programador Jaime Morales (33 años y pianista
entre 1982 y 1988) comenta: “La combinación de los
años juveniles con lo bonito del espectáculo, éramos
aplaudidos y gustábamos a la gente”. El oftalmólogo
Mario Roberto García (trompetista entre 1981 y 1986) coincide
con Morales al afirmar que fueron los mejores años de su
infancia y adolescencia. “Yo estaba prácticamente
en el colegio por la orquesta, por el compañerismo, por
la música... Han sido los años más felices.”
Víctor Tomasino (40 años), saxofonista hasta 1979
y actualmente director musical de la orquesta Don Bosco, sostiene
que la mejor enseñanza que le dejó la agrupación
fue el poder aprender a tocar varios instrumentos y valorar la
amistad y el compañerismo”.
Finalmente, el administrador de empresas José Luis López,
miembro original de la orquesta desde 1959 (cuando estudiaba cuarto
grado) hasta 1968, dice: “La música nos aisló
de las malas compañías, de los vicios, crecimos
bastante sanos por esta razón”.
Tomado de la Prensa
Gràfica